Quiérete, no pierdas más el tiempo. Quiérete
con tus ojeras de tanto soñar despierta, con tus arrugas que delatan todos los
momentos que has vivido y has sabido cómo hacerlo, y con esas tan bonitas que
tienes de tanto reír. Quiérete con tus miedos, y tus fantasmas. Deja que esos
malditos cabrones te hagan más fuerte. Quiérete con tus errores. Quizá no lo
sepas, pero sin darte cuenta estás aprendiendo de ellos. Quiérete con tus
lágrimas, sobre todo con esas que llegan después de una decepción. Quiérete con
tu corazón suicida. Siéntete orgullosa de sentir, de amar, de estar viva.
Quiérete con tus inseguridades, tus complejos, tus defectos. Hazte un favor: no
los escondas, ni te avergüences jamás de tenerlos. Simplemente ámalos. Son
ellos los que te hacen tan jodidamente especial. Mírate, y quiérete hoy.
Quiérete todos los días. Quiérete mucho y hazlo bien. A fin de cuentas, el amor
de tu vida eres tú.
Quiérete con todo.
Quiérete a pesar de todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario